El Giro de Italia se pone serio. Los velocistas pueden olvidarse de la etapa. Es día para los hombres de la general y según se desarrolle la jornada, puede ser también una etapa propicia para los escaladores que sueñan con ganar etapas filtrándose en fugas. Llega la séptima etapa y llega la emoción máxima.
La séptima etapa del Giro de Italia de 2023 se disputará entre Capua y Gran Sasso de Italia (Campo Imperatore). El primer detalle que debe ser destacado es la distancia: no hablamos del tradicional día corto y explosivo. Es más bien todo lo contrario: ¡218 kilómetros!
Además, hay otro detalle importante: la altitud. Los ciclistas van a tener que ascender por encima de la barrera de los 2.000 metros. Es más, la línea de meta está instalada a 2.123 metros, condiciones que siempre ayudan a aquellos corredores acostumbrados a vivir en altura (colombianos, ecuatorianos…) o que han trabajado de forma seria y profesional en concentraciones de altitud.
La etapa incluye dos puertos de 2ª categoría y la ascensión final de 1ª categoría. Esa subida final tiene muchas formas de ser valorado, puesto que es un puerto de 26 kilómetros al 3,4% de pendiente media. Visto así, no provoca mucho miedo. Pero lo cierto es que los últimos 4 kilómetros se van por encima del 8,2% de pendiente media, lo que significa que hay rampas (13%) con dureza suficiente para romper a los corredores y que llegarán después de muchísimos kilómetros de ascensión en un día de 3.900 metros de ascensión acumulada. Son datos para que veamos a los buenos moverse. No hay excusas.
FOTO: PROCYCLINGSTATS.COM
