El Tour de Francia, la Vuelta a España y el Giro de Italia están exprimiendo al máximo la posibilidad de organizar la salida de sus carreras fuera de las fronteras naturales de sus países. Suelen ser días de fiesta y recaudación económica… pero al mismo tiempo obligan a los equipos a grandes esfuerzos en la logística. Veamos el caso de Decathlon y el Giro.
El Giro de Italia ha organizado su salida de 2026 desde Bulgaria. Y la cuarta etapa arranca desde Catanzaro, en el sur de Italia. En total, la distancia desde la capital de Bulgaria hasta el pueblo italiano de la salida de la cuarta etapa es superior a los 1.100 kilómetros y, además, obliga a los equipos a tomar un avión o un barco, puesto que un viaje totalmente por carretera multiplicaría de forma exponencial el número de kilómetros. ¿Soluciones?
El equipo Decathlon ha explicado en redes sociales la solución que ellos han tomado. Como es lógico, han utilizado una doble flota de vehículos. Mientras unos estaban en Bulgaria, otros ya viajaban a Italia para que cuando todo el mundo tomara los aviones… los vehículos ya estuvieran listo esperándoles. Pero, ¿cómo? Pues para evitar el uso de más de media docena de conductores extra de los vehículos, optaron por un camión, vehículo que transportó todos los coches y furgonetas: «La logística de un Gran Tour comienza mucho antes y ¡nunca se detiene una vez que se pone en marcha! Mientras estábamos en Bulgaria, un camión porta-vehículos @cevalogistics salió desde el Centro de Performance, rumbo a Italia. Los vehículos nos esperaban pacientemente en el aeropuerto para el día de descanso».
