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Fairly Group, un socio inesperado para Cannondale-Drapac

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Rolland, vencedor en Canazei. Foto: LaPresse - Gian Mattia D'Alberto

En su intento a la desesperada para salvar el equipo Cannondale, Jonathan Vaughters se ha encontrado con un aliado inesperado. Y no es que puedan lanzarse campanas al vuelo, pero ya sí se puede decir que el agujero es más pequeño y la historia está un poco más cerca de un final feliz. El equipo Cannondale-Drapac, tras anunciar el pasado sábado que no tenía patrocinador, inició una campaña de crowdfunding buscando, al menos, dos millones de dólares, de los siete que necesita para asegurar la supervivencia.

Pues bien, apenas unas horas después de comenzar la campaña en la plataforma Indiegogo, la empresa Fairly Group ha realizado un compromiso: Por cada dólar donado por los seguidores norteamericanos, con un máximo de dos millones, Fairly Group ofrecerá lo mismo: “Estoy abrumado por la respuesta que ha habido”, ha explicado el propio Vaughters en un comunicado del equipo.

Es decir, si entre todos los seguidores e inversores que apoyen al equipo logran el reto de los dos millones, Fairly Group añadirá otros dos a la cuenta. Además del compromiso de financiación, la empresa consultora de negocios norteamericana también asesorará a los rectores de Slipstream Sports con un plan estratégico para asegurar su futuro. Fairly Group es una asesoría sobre asuntos económicos para grandes empresas, tocando desde seguros hasta consultoría de productos de riesgo económico, pasando por recursos humanos. Entre sus principales clientes se encuentra la NFL , la Liga de Fútbol Americano.

Fueron las peticiones de los seguidores del equipo las que hicieron que tanto Vaughters como todo el círculo directivo de la estructura tomasen la consideración de abrir esa campaña. Han pasado apenas cuatro días desde que se hizo el anuncio, y al menos han conseguido el objetivo pretendido de generar movimiento. El compromiso financiero de Fairly Group es un impulso inesperado y clave, pues implica aportar dinero, mientras que por ejemplo Oath se comprometió con promoción, pero no con metálico. Las donaciones sólo se cobrarían si el equipo consigue salir en 2018.

Alex Fairly, fundador de Fairly Group, se refiere en el comunicado la “rica historia” del ciclismo profesional norteamericano, y ha destacado la labor de Slipstream Sports por “desarrollar a grandes talentos americanos y llevarlos al Tour de Francia”, así como pone de relieve el “gran desafío que supone” estar presente en los momentos más complicados de la estructura. El pasado domingo, Rigoberto Urán dio un plazo de dos semanas al equipo antes de moverse. También el staff técnico y personal del equipo, unas 60 personas, tiene libertad para buscarse la vida. Muchos de ellos, de hecho, ya han sido contactados por otras estructuras aunque todos los que han sido preguntados por Zikloland lo tienen claro: “Si esto sale adelante, yo no me muevo de aquí. Nos respetan, nos valoran y estamos bien”, es la respuesta generalizada. La salvación está un poco más cerca.

El “espíritu superviviente” del Cannondale-Drapac

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