Icono del sitio Zikloland

El Giro se encuentra un bendito problema: exceso de invitaciones libres

Foto: Alpozzi/D'Alberto/Ferrari/Paolone/ LaPresse

Los organizadores de grandes carreras siempre tienen un problema: muchos equipos interesados y muy poca capacidad para elegir libremente. Sin embargo, el Giro de Italia de 2023 ofrecerá una visión muy diferente. Y es que RCS se enfrenta a la otra cara de la moneda: el bendito problema de tener muchas invitaciones en la palma de su mano.

La normativa de la Unión Ciclista Internacional es muy clara: el Giro de Italia de 2023 deben disputarlo los 18 WorldTeam + los 2 mejores ProTeam de 2022 (TotalEnergies + Lotto) + 2 invitaciones libres. En total, 22 equipos. Esa es la teoría. En la práctica, los dos mejores equipos ProTeam pueden renunciar a esa invitación. Y eso parece que es lo que tienen en mente TotalEnergies y Lotto. Eso supondría que el Giro arrancará con 18 WorldTeam más cuatro equipos invitados.

RCS tiene en casa dos candidatos: los equipos italianos Eolo y Green Project-Bardiani. Con cuatro invitaciones en poder de la organización, resulta muy difícil pensar que alguno de los equipos de casa se puedan quedar fuera de los elegidos. A partir de ahí, aparecen las dudas. Es razonable pensar que el equipo Israel Premier Tech solicitará una de las invitaciones y tiene buenos lazos con RCS desde la organización de la salida de la corsa rosa desde Jerusalén. En principio, es uno de los candidatos más firmes.

A partir de ahí, hay que analizar si Uno-X juega la baza del Giro o prefiere apostarlo todo al Tour. Y, por supuesto, no hay que olvidar las opciones de tres equipos nuevos y con vínculos con Italia: Corratec, Q36.5 y Tudor. El Giro, en este caso, no tiene muchos argumentos para decidirse hasta que comience la temporada, puesto que son proyectos que están arrancando. Lo dicho, RCS vivirá una situación inédita: cuatro invitaciones en su poder… y poco tiempo para elegir.

Salir de la versión móvil