El deporte empieza a verse seriamente afectado por la guerra de Irán. Las primeras consecuencias se dejan ver en el mundo del fútbol, pero también en la Fórmula 1 o al motociclismo. ¿Y el ciclismo? Por el momento hay dificultades logísticas… pero nada más se puede apreciar en el corto plazo. Otra cosa bien diferente será el medio y largo plazo.
La Fórmula 1 ha sufrido las consecuencias del conflicto de Irán. Si el ciclismo tuvo la suerte de que sus principales carreras en Oriente Medio son en enero y febrero, el deporte del motor ofrece un calendario radicalmente opuesto. Y eso les ha llevado a suspender hasta dos competiciones: la carrera de Bahréin y la de Arabia Saudí, previstas para los fines de semana del 12 y el 19 de abril, ya han sido oficialmente suspendidas. Esas pruebas no serán sustituidas por ninguna otra competición. En cambio, en el motociclismo también han suspendido la prueba prevista para Qatar (12 de abril) y están tratando de reubicarla en la parte final de la temporada.
En el mundo del fútbol también hay problemas serios. La Finalissima era una cita muy esperada en el calendario, puesto que debía servir para ver cara a cara a Argentina y España, es decir, los campeones de América y Europa. El partido estaba previsto para el viernes 27 de marzo de 2026 en el estadio Lusail de Doha, Catar. Pero el encuentro no se puede celebrar y no se ha encontrado una solución del gusto de los participantes.
El ciclismo salvó sus vueltas y ahora mismo tiene un problema logístico: unir Europa y Asia. La solución más viable parece ser la de Turquía, que se está convirtiendo en un nuevo polo de conexión a la vista de que no parece muy lógico atravesar ni territorio ruso ni Oriente Medio. El problema a más largo plazo puede venir de la mano de algunos patrocinadores importantes como AlUla, UAE, Bahrein… ¿seguirán apostando por el ciclismo? ¿afectará a su economía el problema con la venta y distribución del petróleo? ¿necesitarán recortar sus gastos en deporte? ¿o incluso querrán promocionarse más fuertemente para reactivar el turismo una vez se recupera la normalidad y se pueda viajar por todo el planeta? Ahora mismo es evidente que ha surgido una duda sobre la estabilidad global de toda esa región del mundo, que quería convertirse en un epicentro mundial de negocios e incluso en un lugar de bajos impuestos para captar talento y empresarios. El golpe de la guerra de Irán puede haber dañado esos cimientos. Ahora hay que esperar a ver cuál es la reacción de estos países: más inversión o más recortes. Esa es la cuestión que acabará impactando de forma directa para bien o para mal al ciclismo.
