El abandono de Remco Evenepoel en el Giro de Italia de 2023 cambia la carrera de forma drástica. Se marcha el mejor contrarrelojista y la maglia rosa, un hombre que además tenía un equipo con debilidades más que serias en la montaña. Ahora, las miradas se centrarán en el bloque de Ineos y en Primoz Roglic. Ha muerto el rey. Larga vida al nuevo rey.
Remco Evenepoel ya es historia del Giro de Italia de 2023. Pero su abandono genera muchas más preguntas que certezas. Para empezar, ¿era obligatoria la retirada? Lo cierto es que el Covid19 ya ni siquiera tiene la condición de pandemia y ha acabado convertido en una gripe. Pero también es igualmente cierto que en línea de meta el joven belga no ofrecía su mejor cara: ojeras, cansancio, nariz taponada… Acababa de ganar la crono, pero no se le veía con la salud necesaria. Y no es el único enfermo con Covid19 que se ha ido a casa: también Rigoberto Urán dio positivo y abandona el Giro.
Analizada la primera decisión, la de no seguir en carrera, ahora llega la pregunta decisiva: ¿qué hacer con el resto de la temporada? En el calendario de Remco Evenepoel hay dos opciones muy claras. La primera pasaría por tomarse un descanso durante unos días y comenzar rápidamente una concentración en altitud para llegar en perfecto estado de forma al Tour de Francia. Desde un punto de vista físico, es posible. Solo ha disputado nueve etapas del Giro.
El problema es, indudablemente, psicológico, puesto que la presión y concentración necesaria para preparar un Giro se ha ido acumulando durante semanas y ahora debería añadirle nuevas concentraciones en altitud y entrenamientos de máximo nivel para llegar al ciento por ciento al 1 de julio. Dentro de esta opción, también podría pensar en el Tour pero no poniendo el foco en la general sino en la búsqueda de etapas. Sin embargo, esa opción exigiría un esfuerzo físico similar, así que parece más difícil que sea considerada como el plan ideal para el líder de Soudal Quick-Step.
El otro plan pasaría por olvidarse del Tour de Francia y pensar en otros objetivos. Eso llevaría al belga a poner su foco en carreras como San Sebastián, el campeonato del Mundo de agosto y la Vuelta a España. Para un equipo como Soudal Quick-Step, que no tiene en Julian Alaphilippe el referente que esperaban en el inicio de año, significaría asumir el riesgo de estar varios meses sin brillo y sin haber acumulado la despensa del Giro de alegrías finales, más allá de las dos etapas y los varios días con el maillot de líder. ¿Apostarán por esta decisión asumiendo la presión de que este plan B signifique más meses de travesía en el desierto para las marcas?
Al final, la voluntad del ciclista y su capacidad de recuperación física del Covid19, así como el criterio de médicos y preparadores marcará el destino de un Remco Evenepoel que se ha marchado a casa en el momento en que más le necesitaba su equipo.
