La etapa de transición, el día del relax, la jornada del aburrimiento… acabó siendo muy entretenida a pesar de no presentar ni un solo puerto de entidad y estar metida en mitad de cuatro jornadas de altísima montaña. La etapa entre Borgo Valsugana y Treviso fue ganada por Dries de Bondt y Richard Carapaz mantiene el maillot de líder. Pero hay mucho que contar.
La fuga del día estuvo formada por solo cuatro corredores: Dries de Bondt (Alpecin), Edoardo Affini (Jumbo), Magnus Cort (EF) y Davide Gabburo (Bardiani). En principio, el guion era sencillo: cogían cierta ventaja -máximo de cuatro minutos- y los equipos de los velocistas les iban recortando paulatinamente hasta propiciar un sprint masivo. Nada de eso ocurrió. Los cuatro de cabeza tiraron como auténticos locos mientras por detrás equipos como Quick Step, UAE o Cofidis tiraban pero sin la fuerza necesaria para neutralizar la fuga. Lo más curioso de todo es que los escapados nunca llegaron a tener una gran ventaja, pero sí tuvieron un elemento clave: fuerza en las piernas para resistir el duelo.
En los kilómetros finales el pelotón incluso se partió en dos grandes grupos, con solo 40 ciclistas en carrera y con corredores como Juanpe López cediendo algo más de dos minutos frente a los favoritos. No fue la única nota de emoción. Pero volviendo a la escapada, duelo entre cuatro y las miradas puestas en Magnus Cort y Edoardo Affini. Ambos parecían los grandes favoritos para la victoria parcial. Incluso el propio Magnus Cort asumió ese favoritismo tomando la cabeza en los últimos metros. Sin embargo, Affini le remontó fácil y cuando parecía que iba a ganar… surgió De Bondt y le batió por centímetros.
Entre los favoritos, el disgusto fue para Jai Hindley (Bora), quien sufrió una avería en los kilómetros finales. Al final se le dio el mismo tiempo, por lo que se mantiene la igualdad máxima.
