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El inconformista Dan Martin mantiene su regularidad

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Foto: Tim De Waele

Con su tercer puesto final en el Dauphiné, Dan Martin (Quick Step) confirma un 2017 a un nivel altísimo, con 5 top 10 en vueltas de una semana (entre ellos, dos podios en carreras WorldTour) y segundos puestos en Flecha Valona y Lieja. El irlandés se prepara ahora para el Tour de Francia, donde lamenta que no haya la actitud inconformista que se vio en el Dauphiné.

El año de Dan Martin (Quick Step) es toda una exhibición de regularidad: 5º en la Volta a la Comunitat Valenciana, 6º en la Volta ao Algarve (donde ganó una etapa), 3º en la París-Niza, 6º en la Volta a Catalunya y reciente 3º en este Critérium du Dauphiné, donde subió al podio escalando varios puestos en la general al ser segundo en la loca jornada final.

En las clásicas de las Ardenas, su otro terreno predilecto (y es que el irlandés es fue ganador de la Lieja-Bastogne-Lieja de 2013 y el Giro de Lombardía de 2014), Martin ha sido 2º en la Flecha Valona y 2º de nuevo en la Lieja, siempre detrás de su bestia negra, Alejandro Valverde, sin la cual seguramente su palmarés en cotas sería mucho mayor.

A sus 30 años, el irlandés ha ganado dos vueltas WorldTour: el Tour de Polonia de 2010 y la Volta a Catalunya de 2013. Esta segunda, con un ataque lejano camino de Port Ainé. Un tipo de ciclismo, inconformista, que siempre reivindica, y lo ha vuelto a hacer hablando de la etapa final del Dauphiné.

“Un día épico. El ciclismo debería ir de eso siempre. Aquí, la gente no tiene miedo de perder el 5º o el 6º puesto, juega a ganar. En el Tour, sí se corre para ser 8º o 9º. Me gustaría que se corriera más agresivo, como hoy. Pero en el Tour hay mucha presión para acabar en el top 10 o en el top 5”, se lamentaba Martin, que ganó una etapa en la Grande Boucle en 2013. “Y el año pasado también perdí dos o tres puestos buscando etapas”, apuntaba.

El de Quick Step acabó a 10 segundos de la victoria de etapa en la jornada final. “El ritmo fue muy alto desde el principio, así que mi objetivo principal fue el de conservar energía hasta el puerto final, donde quería hacer un gran ataque. Lo di todo y estoy contento tanto con mi resultado como con la forma en que he corrido esta semana, porque lo he afrontado de una forma diferente”, explicaba.

“Me sentía bien, pero en un momento en que bajaba la pendiente me he bloqueado, y esos 10 segundos ya los había perdido y es lo que me he dejado al final. Confiaba en llegar a la cima y usar mi sprint en el último kilómetro, pero al final no hubo tal sprint”, reía sobre la resolución de la etapa.

Martin ahora afrontará el quinto Tour de Francia de su carrera, después de ser 35º en 2012, 32º y ganador de etapa en 2013, 39º en 2015 y 9º la pasada campaña. “Ahora, haré el reconocimiento de algunas etapas del Tour de Francia, acabar de afinar mi forma y esperar con confianza a que llegue el julio”, afirmaba.

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