Alberto Contador cierra en la Vuelta al País Vasco su primer ciclo de la temporada, siempre pensando en su gran objetivo del Tour de Francia. Y empezó en Pamplona con un doble reto, alcanzar su perseguida primera victoria con el Trek-Segafredo y, de paso, ser el primer corredor en la historia en ganar la Itzulia por quinta vez.
Contador llega a una prueba querida por él y que le quiere. El revuelo alrededor del autobús del Trek-Segafredo en Pamplona ayer era significativo. El ganador de Tour, Giro y Vuelta aspira a su quinta txapela el próximo sábado en Eibar, después de sus triunfos de 2008, 2009, 2015 y 2016, aunque empezó con una caída.
El ciclista madrileño ofrece sus impresiones a Zikloland sobre la carrera y esta primera parte de la temporada. “País Vasco para mí es una carrera especial porque me he hecho ciclista en estas tierras –debutó como amateur en el Ibedrola en 2001-. Y gran parte de mi carrera profesional se ha forjado aquí. Ha sido una tierra que siempre me ha tratado con muchísimo cariño. Siempre se me ha dado bien y tengo buenos recuerdos. Así que es una carrera que me hace especial ilusión”, sostiene sobre la ronda vasca del WorldTour.
Con cuatro triunfos, aspira a romper el empate con el mítico Txomin Perurena: “La verdad es que en ningún momento he pensado en ello… hasta ahora. Me lo han comentado y, mira, mejor porque sería una cosa más para el recuerdo. Ahora bien, es complicado ganar. Veremos”.
Contador, ayer en la salida de Pamplona. Foto: Bettini / Trek-Segafredo
Ciertamente, el recorrido es menos, sobre el papel, menos exigente que años anteriores, y la primera jornada con final en Egüés se puede decir que fue plácida. “Me he fijado sobre todo los dos últimos días –la llegada a Arrate y la contrarreloj final de 27 kilómetros-. Yo creo que todo el mundo coincide en que es menos dura. Eso en un principio no me favorece demasiado; otros años siempre ha sido dura y me ha ido bien. Y la última contrarreloj es muy larga; si tuviera dos puertos, ya sería diferente, pero con solo uno, tampoco especialmente muy duro, yo creo que la nómina de favoritos se amplía respecto a otras ediciones”, afirma.
País Vasco es su quinta vuelta de la temporada, tras Andalucía, Dubái, París-Niza y Catalunya. El sábado será el último día de este primer ciclo. “Tengo ganas de que empiece (País Vasco) porque me gusta competir y disfruto con ello, aunque sí es verdad que el cuerpo va notando los esfuerzos. Al final, son varios meses al máximo nivel. Siempre disputando las carreras y con especial atención en la alimentación y en descansar. Quizá si hay ganas de hacer un parón para romper el chip y empezar a pensar en el Tour. De todas formas, yo creo que el cuerpo todavía una semanita más aguanta y vamos a intentar aprovecharla”, aclara.
Durante la París-Niza. Foto: Bettini / Trek-Segafredo
Competitivo siempre, le falta la guinda de la victoria este 2017: a 1” de Valverde en Andalucía, a 2” de Henao en París-Niza y segundo, de nuevo, del murciano del Movistar Team en Catalunya. “Tampoco le doy mayores vueltas-asegura-. Al final lo importante es tener un buen rendimiento y son las circunstancias las que impiden que remate. Hay veces que los recorridos no son propicios; hay veces que pasan cosas inesperadas; y otras que hay corredores que pueden estar más fuertes que tú. Entonces, no le doy mayores vueltas porque estoy contento con el rendimiento”.
Su cabeza está en julio, en el Tour de Francia, y espera que sus piernas, también. Toda su preparación la enfila a una sola meta: volver a conquistar la ronda francesa. “Este año desde el primer momento me he planteado una cosa: intentar llegar más fresco al Tour. Quizá eso es una de las cosas que ha condicionado las primeras concentraciones, especialmente la del Teide ha sido menos intensa que la de otras ocasiones, porque lo que quería era terminar esta primera bloque de temporada un poco más fresco que en años anteriores. Y quizá eso ha dificultado más la victoria. Sin embargo, pensando a largo plazo pienso que es bueno”, finaliza.
