Un escenario mejor del esperado. Así ha definido Alberto Contador la etapa de hoy, en la que ha dado un pequeño mordisco a las distancias en la clasificación general con su ataque en el Alto del Torcal. El madrileño sigue noveno, pero ahora está a 3’13» de Froome y, más importante, a sólo un minuto del podio que ahora ocupa Esteban Chaves. Un día para ser optimista, aunque prefiere ser prudente.
Contador ha detallado su ataque en la subida final de la etapa: «He atacado, hablé con Roche para ir juntos porque tenemos muy buena relación, pero le costaba seguir mi ritmo. Me ha dicho que siguiera yo, y sabía que tenía a Theuns por delante. Hemos dado el máximo», ha declarado tras cruzar la línea de meta.
Después, una bajada no exenta de complicación y peligro: «No había agua, pero el asfalto tenía un brillo que daba respeto con mirarlo», ha dicho. Finalmente ha quitado 22 segundos a Nibali, Chaves y el resto de corredores del Top10. Froome ha entrado a 42″, pero sigue lejos en la clasificación. Contador, por tanto, prefiere ser prudente: «Vamos a seguir día a día, disfrutando de la carrera, la gente y su cariño», ha comentado. Y mientras, se sigue acercando al podio: «Cada día estamos un poco más cerca, pero vamos a seguir igual. Sin estrés».
Sobre la caída de Froome, le ha restado importancia: «Nos han dicho que se había cortado de Nibali, y poco después que se había caído. Al final se ha levantado y ha perdido muy poco. Además, mañana hay un día relativamente suave así que para el sábado volverá a estar fortísimo».
Finalmente, ha destacado que tras la paliza de ayer, el de hoy era un día donde no se esperaban distancias: «Hoy las piernas dolían, había que tener decisión para intentarlo. Si acabo luchando por la Vuelta, mejor que mejor, pero hay rivales muy fuertes». Preguntado por la valentía en el ciclismo, ha dejado un recado: «Con los potenciómetros, cada vez menos«.
