El ciclismo profesional es un deporte europeo. No hay duda de ello. Y nos referimos tanto a la tradición como a las principales carreras del calendario mundial. Sin embargo, hay más… mucho más allá de las fronteras de la vieja Europa. Y China es un buen ejemplo.
El gigante asiático siempre ha mirado de lejos al deporte profesional y, muy especialmente, al ciclismo. Pero con el paso de los años hemos podido comprobar un crecimiento más que constante en dos puntos básicos: calendario y equipos.
Ahora mismo, la temporada 2026 se ha cerrado con un total de 15 equipos chinos de categoría continental, cifra récord, sin duda alguna. Ya entraremos más adelante en la calidad de estas formaciones, pero el primer punto está encima de la mesa: están generando un pelotón nacional muy amplio, puesto que eso garantiza un mínimo de 120 ciclistas en cualquier carrera sin necesidad de llamar fuera del país, si la prueba es para ocho ciclistas por equipo.
Si vemos el calendario, tampoco hay motivos para la queja. Tienen dos vueltas de nivel 2.Pro, pruebas que proporcionan hasta 13 días de competición: Tour de Hainan (normalmente en abril) y Tour de Qinghai Lake (normalmente en julio). Además, también han ido consolidando carreras de nivel 2.1: China Xizang TransHimalaya, Taihu Lake y Huangshan. En total, son otros 13 días de competición. Y todo ello sin olvidar las carreras de nivel .2: Yellow River, Shangai, Guangzhou… En total, otros 11 días.
Por tanto, el calendario chino acumula ya un total de 37 días de competición. Y es más que probable que a lo largo de la temporada aparezca en el calendario oficial de la UCI alguna competición que se venga a sumar a lo ya conocido hasta ahora. Y es que en China, con todas sus limitaciones y complejidades geopolíticas, hay un buen calendario y cada vez mejores equipos.
