Esteban Chaves (1990, Orica-Scott) debuta el Tour de Francia después de una temporada truncada por una lesión de rodilla que le dejó cuatro meses sin ponerse un dorsal
Sin embargo, el colombiano, que el año pasado se consolidó en la primera línea mundial con podios tanto en el Giro como la Vuelta y la victoria en Lombardía, demostró estar competitivo en el Dauphiné y espera dejar su marca en una carrera que le ha marcado desde pequeño.
“Empezar mi primer Tour es como un sueño. Todo empezó con mi padre, sentado en el sofá, mirando el Tour de Francia, y desde allí estoy enamorado de este deporte”, recordaba el siempre risueño Chaves en la prueda de prensa previa al inicio de la carrera en Düsseldorf.
El líder de Orica-Scott llega a la carrera con solamente 19 días de competición, con el 2º puesto tras Richie Porte en el Tour Down Under como mejor resultado. Después de ese gran inicio en Australia, su rodilla le dejó sin poder darle continuidad. “Tomar parte de este Tour de Francia ya es una victoria para mí. No ha sido una temporada normal para mí, pero he competido tanto en Dauphiné como en Australia”.
“El Dauphiné fue un golpe duro. Hacía ocho meses que no competía en Europa, desde Lombardía, y todo fue un poco como un shock, pero estoy muy contento de volver a competir. También noté el cambio porque nunca había competido en Francia. Nunca había hecho el Dauphiné, ni la París-Niza ni el Tour, así que todo han sido nuevos aprendizajes para mí”, explicaba Chaves.
Por eso, no se plantea un objetivo concreto. “Lo principal es disfrutarlo y divertirse. Después de esto, no hay mucho secreto. Aquí en el equipo tenemos a dos aspirantes para la general con Simon Yates y yo. Yatesy también luchará por el maillot blanco y trataremos de sacar todo lo que podamos”, zanjó.
