Icono del sitio Zikloland

Arabia, STC, una entrada no tan amistosa en Movistar… y los posibles motivos tras la compra

Unas horas después del bombazo de la entrada de STC y, por tanto, del gobierno de Arabia Saudí en el accionariado de Telefónica, empieza a conocerse la realidad detrás del titular. Y hay muchos matices interesantes y que pueden tener una influencia importante en la economía española, pero también en los potenciales vínculos entre Arabia Saudí y el equipo ciclista Movistar.

El primer dato: STC y Arabia Saudí no advirtieron ni al gobierno español ni a los directivos de Telefónica de su compra de acciones. Por tanto, no podemos hablar de una compra amistosa, tal y como se apuntó en las primeras horas. Tampoco ha sido declarada como hostil por parte de los directivos. Pero sí que hay que señalar que STC pidió a Morgan Stanley (el banco de inversión) que fraccionara todas las compras a través de muchos pequeños operadores para no dejar rastro y que nadie pudiera conocer que eran ellos los que estaban detrás de esas compras.

El segundo dato: Telefónica es considerada como una empresa estratégica y, además, tiene tratos con el ministerio de Defensa. Por eso mismo, STC y Arabia Saudí no han podido comprar de forma directa más del 4,9% de las acciones. Ahora tienen que esperar la luz verde del gobierno de España. Si les autorizan, usarán los derechos (compra aplazada) que tienen para sumar otro porcentaje parecido y llegar al 9,9%. Pero eso depende de la voluntad política del gobierno español.

El tercer dato: José María Alvarez, presidente ejecutivo de Telefónica, tampoco fue informado. Estaba en Estados Unidos negociando con potenciales inversores. Hay rumores de que ha viajado de forma urgente a Arabia Saudí para conocer las intenciones de STC.

El cuarto dato: STC y Arabia Saudí confirman que no quieren controlar la empresa y que en el mejor caso se limitarán al 9,9% de las acciones. Lo cierto es que sería prácticamente imposible que pudieran comprar más acciones, puesto que hay muchos mecanismos legales con los que el gobierno español podría vetarlo.

La conclusión de la operación es que Arabia Saudí se ha movido rápido y en silencio. Pero, ¿cuál puede ser su objetivo? Lo cierto es que la acción de Telefónica ha perdido un 50% de su valor en los últimos cuatro años. Pueden estar pensando que ahora mismo está barata… pero no deja de ser una inversión de riesgo. También puede tener vínculos con temas estratégicos o de defensa. Pero no hay que olvidar otra pieza clave: el deporte.

Arabia Saudí ha iniciado una expansión deportiva sin precedentes. Y con la entrada en Telefónica tienen acceso directo a Movistar y, de forma indirecta, a la programación de su cadena televisiva. No sería descabellado pensar que ahora mismo tienen muchos más lazos para influir en la empresa telefónica española para que la liga de fútbol de Arabia Saudí comience a ser televisada en España y sea promocionada al máximo nivel, con comentarios siempre amables y respetuosos hacia el país anfitrión. En ese sentido y dentro del plan de promoción exterior de Arabia Saudí y consolidación de su liga a nivel mundial, sería un paso lógico.

Salir de la versión móvil