Antonio Soto (Euskaltel-Euskadi) ha sido uno de los grandes nombres en el ciclismo español en 2021 y, sobre todo, en la parte final de la temporada, donde vino a confirmar su victoria de la Vuelta a Murcia y, además, lo hizo en las competiciones de máximo nivel, incluida la Vuelta a España. Una caída le impidió disputar el Mundial y le deja en el dique seco durante unas semanas.
«Es lo peor del año. Ahora mismo empiezo la rehabilitación. Es una fractura del escafoides, así que hay que tener paciencia y prudencia porque no es un hueso rápido de curar. La parte buena es que ha llegado justo al final de la temporada, por lo que tengo tiempo de sobra para recuperarme. De todos modos, la caída antes del Mundial no borra el buen sabor de boca de todo el año», explica el ciclista de Euskaltel-Euskadi.
Antonio Soto no es un ciclista con una carrera sencilla. Son muchas las veces que le ha tocado ir contracorriente: «Me costó mucho pasar a profesionales. Lo hice con 25 años. Lo digo por animar a muchos corredores que parece que si no pasan con 21 años ya tienen que dejar la bici. Cuando di el salto, fue después de una temporada muy completa en aficionados y tuve varias opciones, pero desde el principio quise ir a la Fundación Euskadi, aunque en ese primer año fueran solo continental. No me importaba. Tenía claro que ellos confiaban mucho en mí y que tenían un buen proyecto deportivo para que alguien como yo pudiera ir creciendo paso a paso. Es mucho más importante analizar el proyecto que la etiqueta de la categoría y acerté con la elección».
Lamentablemente ya no podré tomar la salida del campeonato del mundo
— Antonio Jesús Soto (@AntonioSoto94) 23 de septiembre de 2021
Esta mañana he sufrido una caída de esas tontas que no sabes ni cómo ha pasado, pero de las que hacen daño y son las peores.
Finalmente el diagnóstico ha sido fractura del hueso escafoides pic.twitter.com/K6pKesqGiV
Soto firmó un primer año interesante y un segundo marcado por una dura caída. Por eso mismo 2021 era una temporada clave: «Gané la Vuelta a Murcia y eso fue muy importante para la confianza. En la segunda parte del año, los jefes de Euskaltel me dieron lo que un ciclista necesita: confianza y planificación de un buen calendario. Desde el principio fui muy bien e incluso en Arctic Race me vi peleando por las victorias. Eso hace que vayas a la Vuelta a España sabiendo que te va a salir bien. No sabía cuál podía ser mi nivel, pero estaba seguro de que no iba a fallar».
En la Vuelta a España, Antonio Soto acabó tres veces entre los 10 mejores y siete veces entre los 20 mejores, una regularidad que habla muy bien del murciano: «Acabé muy contento porque en los últimos días noté fatiga, pero no llegué nunca a ir muerto. Además, luego llegó la convocatoria para disputar el Europeo y el Mundial y eso hace que se te quiten todos los males. Fue una gran noticia y un premio al trabajo de todo el año. Estoy muy agradecido y la única pena ha sido sufrir esa caída tan boba en un entrenamiento previo al Mundial. Espero quitarme la espina en el futuro y poder darlo todo con la selección».
