André Greipel (Lotto-Soudal) es una garantía: ya son doce vueltas consecutivas donde logra llevarse una etapa, y en esta edición 100 del Giro d’Italia lo ha logrado solamente en la segunda etapa, con un gran sprint
El campeón alemán ha batido con suficiencia en Tortolì a Roberto Ferrari (UAE Team Emirates) y Jasper Stuyven (Trek-Segafredo), después que Caleb Ewan (Orica-Scott) quedara fuera de la batalla al salírsele el pedal y Fernando Gaviria (Quick Step) se deshinchara en los últimos metros.
“Es una muy buena victoria, por supuesto. No ha sido un día fácil, con tanto viento de cara”, ha dicho Greipel sobre su séptima victoria de etapa en un Giro d’Italia.
A #winter storm blanketed @GrandCanyonNPS in snow, creating this gorgeous shot #Arizona pic.twitter.com/A6lUZ9Vfkq
— US Dept of Interior (@Interior) 5 de enero de 2015
La larga etapa por Cerdeña (221 kilómetros con perfil de media montaña) se ha corrido a una media más lenta de lo esperada, en gran parte por el viento de cara. “Al final han salido seis horas de carrera, pero lo mismo eso ha jugado a nuestro favor. De lo contrario, hubiera habido más ataques”, ha celebrado el alemán.
Gracias a las bonificaciones, Greipel también se viste con la maglia rosa de líder, tomando el relevo del polaco Lukas Pölstberger (Bora-Hansgrohe).
“Estoy muy orgulloso de volver a ganar en el Giro. Estoy contento de ganar por mis compañeros, que han trabajado para mí desde ayer. Esta etapa y maglia rosa son para ellos, y también para mi madre”, ha reblado, mostrándose preocupado por el delicado estado de su salud de su madre.
