La Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE) ha explicado, a través de su presidente, Javier López, los riegos a los que se enfrenta el sector dentro de un mercado en plena expansión. En el corto plazo seguimos con tensiones de oferta, pero en el largo plazo los problemas pueden llegar al lado contrario: la demanda.
En una entrevista concedida a Palco23.com, Javier López analiza: «La situación actual y la de la próxima campaña no dista mucho de la que venimos atravesando en los últimos meses. Sin duda, hay dificultades en la cadena de suministro y materias primas en todos los sectores, pero afortunadamente el hecho de que la bicicleta fuera uno de los sectores que más creció en el postconfinamiento ha llevado a las empresas a incrementar nuestras previsiones de compra y, por tanto, esté empezando a llegar paulatinamente más producto».
López separa mucho lo sucedido en el primer semestre de lo que viene ocurriendo en el segundo: «Es cierto que en el primer semestre había más ansiedad por conseguir productos y que en este segundo semestre, con el incremento de entregas y la apertura de todas las actividades, la sensación es de estar a la expectativa y con contención tanto en las empresas como en las tiendas. El producto que tenemos en las empresas es, en general, muy justo para las necesidades del mercado, lo que provoca que este tipo de campañas como Black Friday tengan un efecto menor y, en consecuencia, el descuento no podrá ser una herramienta mayoritaria».
Pensando en 2022, López advierte de un posible sobrestock: «Si hablamos en el global del sector, es muy probable que se pueda producir, pues cada empresa desconoce lo que hace la competencia. Sin embargo, las empresas españolas tienen un alto índice de madurez y entidad como para saber gestionar una situación tan excepcional como esta del modo adecuado e intentaremos minimizar esa posibilidad».
