Los años buenos post-Covid han provocado como efecto secundario un proceso de digestión muy duro para los fabricantes de bicicletas. Esa es una reflexión que ya hemos escrito muchas veces en esta misma web. Pero lo cierto es que las alarmas siguen sonando y ahora mismo afectan a uno de los gigantes europeos: Accell Group.
Accell Group es uno de los grandes grupos en el sector del ciclismo mundial. Este conglomerado empresarial cuenta con marcas como Haibike, Ghost o Raleigh. Y lo cierto es que se ha declarado en situación de insolvencia y suspensión de pagos en Países Bajos. Ante esa situación tan delicada, otra de sus filiales ha activado los habituales sistemas de defensa patrimonial.
Nos referimos a Cycles Lapierre, una compañía muy reconocida por los aficionados que desde el 5 de agosto de 2026 ha solicitado la apertura de un procedimiento de reorganización judicial (redressement judiciaire) ante el Tribunal de Comercio de Dijon. Este método es una clara señal que debería llevar a Lapierre a separarse de la crisis del grupo y buscar un nuevo inversor de forma independiente.
El Tribunal de Comercio de Dijon examinará esa solicitud el próximo 25 de agosto. Hasta entonces, la empresa Lapierre seguirá funcionando con toda normalidad, pero es una más de las compañías afectadas por la crisis del sector. El caso es que la empresa matriz, Accell Group, es la que lo está pasando peor. En 2022 fue comprada por el fondo KKR y poco tiempo después comenzaron los problemas graves de ventas en un sector que vivió años de absoluta locura. A pesar de todos los intentos… Accell Group no ha podido ser reflotada, con la fallida venta al grupo asiático DuTech en mitad del camino. Y eso ha llevado a la compañía a declararse en situación de insolvencia y suspensión de pagos.
